La Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Durango está demandando una revisión exhaustiva del cobro de 800 mil pesos que se le impuso a un copiloto involucrado en un accidente en la supercarretera Durango-Mazatlán. Este incidente, ocurrido debido a una falla en la rampa de frenado, resultó en la trágica muerte de un conductor y ha generado preocupación sobre la seguridad de esta infraestructura vial. Sergio Sánchez López, presidente de la Canaco en la región, expresó su inquietud por la recurrente naturaleza de estos fallos, señalando que no es la primera vez que se presentan problemas similares en esta instalación.
En el contexto del accidente, se reveló que el copiloto, además de lidiar con las consecuencias del siniestro, ha recibido un requerimiento por parte de Caminos y Puentes Federales (Capufe) que le exige el pago por los daños a la rampa de frenado. Según Sánchez López, este tipo de cobro es excesivo y podría resultar gravoso para la persona afectada, quien ya enfrenta la pérdida de un ser querido y los daños materiales derivados del accidente. El líder comercial subrayó la necesidad de que las autoridades revisen la situación y tomen en cuenta el estado real de las infraestructuras viales.
Sánchez López enfatizó que el camión involucrado en el accidente estaba operando con exceso de capacidades y velocidad, lo que, según él, debería haber sido contrarrestado por la rampa de frenado, siempre que esta estuviera configurada de acuerdo a las especificaciones pertinentes. A su juicio, el mal diseño de la rampa es un factor crítico que debe ser investigado con mayor profundidad para evitar que situaciones como esta se repitan y para salvaguardar la vida de los usuarios de la carretera.
Este no es un problema nuevo; según el representante de Canaco, el tema de las fallas en la rampa de frenado ya ha sido discutido en varias ocasiones en el Senado y en la Cámara de Diputados Federal. La preocupación por el impacto financiero que estas situaciones generan en los transportistas es evidente, y los 800 mil pesos que se están reclamando son considerados un golpe devastador para quienes se ven involucrados en accidentes de este tipo. Además, se ha señalado que, en muchos casos, la carga también se ve afectada, lo que complica aún más la situación para los transportistas.
Finalmente, Sánchez López insistió en la importancia de que se implementen seguros adecuados para los transportistas que operan en carreteras, resaltando que estas pólizas deben cubrir circunstancias como las que se han presentado. De acuerdo con su perspectiva, el diseño de la rampa y su mantenimiento son fundamentales, y las autoridades deben fortalecer la vigilancia para asegurar que todos los vehículos de autotransporte, tanto federales como locales, cuenten con el seguro de daños a terceros. Esto no solo protegería a los transportistas, sino que también garantizaría una respuesta adecuada ante posibles accidentes, evitando que los perjudicados enfrenten cargas financieras insostenibles.





