Un operativo llevado a cabo por las autoridades mexicanas resultó en la captura de ocho personas presuntamente vinculadas a una red de tráfico de migrantes que operaba en las zonas de Jalisco y Chihuahua. Este grupo criminal, identificado como «La Tía», se dedicaba a trasladar a migrantes a través de túneles que conectan la Ciudad Juárez con Estados Unidos, aprovechando la vulnerabilidad de quienes buscan cruzar la frontera. El anuncio fue realizado el pasado viernes, 28 de agosto de 2026, destacando la gravedad de las actividades delictivas en esta región.
La líder de la organización, Ana Florella Fragoso Ramos, conocida en el bajo mundo como «La Tía» o «Flor», fue una de las detenidas durante el operativo. Las investigaciones apuntan a que este grupo no solo se dedica al tráfico de migrantes, sino que también está implicado en otros delitos graves como el narcotráfico, la extorsión y el secuestro. La captura de esta figura clave se considera un golpe significativo contra la estructura delictiva que ha operado en la frontera.
Las autoridades han puesto de manifiesto que México es un país de tránsito para miles de migrantes, la mayoría provenientes de Centroamérica, que intentan llegar a Estados Unidos cada año. La situación ha sido motivo de preocupación tanto para el gobierno mexicano como para el estadounidense, que han intensificado sus esfuerzos para controlar el flujo migratorio y desmantelar las redes criminales que se benefician de esta actividad.
Desde enero de este año, las investigaciones sobre «La Tía» se habían iniciado tras una denuncia del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que alertó sobre la existencia de una red dedicada al tráfico de personas. En respuesta a esta situación, México y Estados Unidos han reforzado la vigilancia en Ciudad Juárez, implementando operativos terrestres y aéreos para frenar tanto el tráfico de migrantes como las actividades de grupos delictivos en la zona.
La problemática del tráfico de migrantes es alarmante, con más de 11,000 personas reportadas como desaparecidas en la región de las Américas desde 2014, según informes de la Organización Internacional para las Migraciones. Este contexto ha llevado a que el gobierno estadounidense, bajo la administración de Donald Trump desde 2025, endureciera sus políticas migratorias, aumentando la presión sobre México para que tome medidas más efectivas contra el tráfico de personas y la delincuencia organizada.





